| Localización | Alpes bávaros, al sur de Múnich. En la frontera entre Alemania y Austria. |
|---|---|
| Punto de partida | Garmisch-Partenkirchen, localidad bávara a 90 km al sur de Múnich. |
| Dificultad | F/SD. Para la rutas Reintal y Gatterl. PD para la ruta Höllenatl (ferrata K2/3-B/C y PD+ para la Jubiläumsgrat (ferrata K4/5-C/D). |
| Distancia y desnivel | Reintal (desde Garmisch): 21,5 km y +2.400 m (solo ida) Höllental (desde Hammersbach): 10 km y +2.250 m (solo ida) Austriacos (desde Ehrwald): 6 km y +1.750 m (solo ida) Gatterl (desde Ehrwald): 8,6 km y +1.970 m (solo ida) |
| Tiempo estimado | Reintal (desde Garmisch): ~12 h. Considera pernocta en Reintalanger o Knorr. Höllental (desde Hammersbach): ~10 h. Austriacos (desde Ehrwald): 6–7 h. Gatterl (desde Ehrwald): 6–7 h. |
| Época recomendada | De inicios de julio a finales de septiembre, con tormentas frecuentes por la tarde en julio y agosto. |
| Cómo llegar | Mejor entrada por Múnich, a < 90 km (≈1 h) de Garmisch-Partenkirchen por la A95. |
| Transporte público | Comunicación directa con cinco autobuses diarios y tren regional cada hora entre Múnich y Garmisch. Los accesos a cada inicio de ruta se detallan más adelante en el artículo. |
| Alojamiento | Amplia oferta hotelera en Garmisch-Partenkirchen. Refugios de montaña. Todos los refugios en la vertiente alemana se pueden reservar a través de la pagína del Club Alpino de Münich y Oberland (DAV). Los refugios libres Münchner Haus y Jubiläumsgrat grathütterl pinchando aquí. El refugio Wiener Neustadter posee su propia web. |
| Cartografía | ATK25-S09 Zugspitze (1:25.000, Bayern): Garmisch-Partenkirchen, Grainau, Wettersteingebirge, Ehrwald, Leutasch. AV 4/2 Alpenvereinskarte WEG: Wetterstein–Mieminger Gebirge Mitte (1:25.000). |
2964 metros no parecen gran cosa para una montaña de los Alpes. Pero Zugspitze, el techo de Almania, se empeña en desafiar esa lógica fría de los números. Hacia el sur y hacia el oeste (es decir, hacia Austria) se muestra como una fortaleza gigantesca cuyo ascenso parace sólo reservado a los alpinistas. Su descripción es bien simple: una enorme masa de blanca roca caliza emergiendo de un mar de coníferas. Hacia el norte y el este, el enorme edificio de la Zugspitze es desgajado por dos tremendos tajos: los valles Reintal y Höllental; las huellas de los glaciares que se alojaban en el macizo de la Zugspitze. Un testigo de ese pasado glaciar todavía subsiste en la cabecera de Höllental.
Zugspitze se encuentra en los Alpes Bávaros. En sentido amplio podemos decir que éstos son una amplia región de los Alpes orientales, situados al sur del estado alemán de Bavaria. Los Alpes Bávaros lindan al sur con el Tirol austriaco. Pero, al contrario que muchas montañas del Tirol, y del cercano Hohe Tauern, también en Austria (allí encontramos el Grossglockner, techo de Austria), los Alpes Bávaros son montañas calizas-



Zugspitze desde Austria. Más de dosmil metros de desnivel desde el fondo del valle a la cima.
No todo es bueno. En efecto: siendo, como es, una de las montañas más hermosas de los Alpes, es tanto más doloroso contemplar como su cima ha sido mancillada por todo tipo de artefactos: remontes de esquí, estaciones de tren cremallera, una gigantesca estación superior de varios teleféricos, un refugio, un museo, escaleras, restaurantes… Sin embargo, creedme, ningún cacharro de los que ensucia la cima es capaz de arrebatar ni un ápice de la magia y la emoción que encierran sus vías de acceso.



Lo que te encuentras en la cima no hace justicia a esta hermosa montaña. Vistas a la estación superior desde la cruz de la cima.
La puerta de entrada a Zugspitze es la ciudad bávara de Garmisch-Partenkirchen. Una ciudad dedicada al esquí, al patinaje sobre hielo y al turismo de montaña, que vio nacer a Michael Ende y morir a Richard Strauss. Sin duda, inspiración no debió faltarles a ninguno de los dos.
Garmisch está muy bien comunicada con Münich por carretera: menos de 90 kilómetros y a una hora de coche condiciendo por la carretera A95.
Por otro lado. para la ruta Höllental hay que llegar a Hammerbach, muy cerca de Garmisch-Partenkirchen. Mientras que para la ruta austríaca hay que llegar hasta Ehrwald o el lago Eibsee, bien comunicados con Garmisch.



Garmisch-Partenkirchen al atardecer, con Zugspitze detrás. Se observa la jubiläumsgrat en toda su extensión.
Como se decía al inicio, la conexión entre Münich (el aeropuerto internacional más cercano) y Garmisch-Partenkirchen es sencilla. Hay comunicación directa con cinco autobuses diarios y de tren regional cada hora entre Münich y Garmisch. También es posible alcanzar Garmisch con facilidad desde la vecina Innsbruck (en Austria) tanto en bus como en tren.



Eibsee, en la ruta hacia el Zugspize partiendo de Austria.
Para otros desplazamientos por los alrdededores de Garmisch consúltese aquí.
No se necesita permiso alguno para acceder a la cima de la Zugspitze. Sin embargo, debemos saber que muchas de sus rutas no son aptas para todos los públicos. Por esta razón, las personas sin experiencia confirmada en montaña, y que no tengan las habilidades técnicas adecuadas deberían abstenerse de intentar la ruta oeste, la ruta Höllental y, mucho menos, la ruta Jubiläumsgrat. En esos casos se deberá contar con el apoyo de un guía de montaña certificado. Para el resto de las vías no se necesitan habilidades técnicas específicas pero si una considerable fortaleza física, ya que son rutas largas y comportan un importante desnivel positivo a salvar.
Zugspitze es un auténtico paraíso montañero. Un parque de atracciones para aquellos que busquen rutas de montaña que sean, a la vez, bellas y exigentes. Repasaremos aquí las distintas posibilidades. Todas ellas son de una enorme belleza y todas tienen su propia personalidad o algo que las hace únicas.



Höllental desde la cima de Zugspitze. A la dercha: Jubiläumsgrat.
La ruta por el valle de Rein (Reintal) es, con diferencia, la ruta más larga hasta la cima. Sin embargo, es considerablemente más sencilla que las demás. Además, brinda la satisfacción de realizar un ascenso desde la misma base de la montaña en Garmisch-Partenkirchen hasta la cima. Por estas razones es considerada la ruta normal a la cima. Aunque, dada su longitud y, sobre todo, el desnivel a salvar se recomienda realizarla en dos jornadas.
La ruta comienza junto al Skistadion de Garmisch-Partenkirchen por pista que lleva a la entrada de Partnachklamm (las gargantas de Partnach). Se trata de una garganta subglaciar, de estrechas paradedes y ambiente muy umbrío, por la que se transita durante un quilómetro gracias a pasarelas y túneles excavados en la roca. La entrada cuesta unos 10 euros. Puedes conducir hasta allí pero no podrás aparcar a menos que tengas una «guest card» o seas usuario de los servicios de restauración o del Graseckbahn (un telecabina).



Partnachklamm.
A continuación, y una vez fuera de la garganta (existe otra «taquilla» la salida), transitaremos por una pista durante los próximos cinco kilómetros, debiendo girar a la derecha en el primer cruce que encontremos. Un poste indicador en ese cruce indica el camino a los refugios y a la cima de Zugspitze (10 horas desde aquí, según el cartel). Por ello, seguiremos la pista, sin tomar ningún desvío, hasta que se transforma en camino (siempre siguiendo las indicaciones de los postes) y nos introduce en el majestuoso Reintal. Tras siete kilómetros por este camino (y 14.5 desde el inicio) alcanzamos el Reintalangerhütte (4-5 horas desde el inicio).



Majestuoso Reintal. Foto: Old Balkanier.
A partir de este momento la ruta se endurece considerablemente, ganando desnivel de una manera decidida. Como ejemplo, desde Knorrhütte recorremos poco más de tres kilómetros, pero ascendemos casi 700 metros (6h 30′- 8 horas desde el inicio).






Saliendo de Knorrhütte (izquierda) y atravesando Zugspitzeplatt (derecha)
Seguidamente nos adentramos en el antigio plató glaciar de Zugspitze, Zugspitzplatt (o, simplemente «platt»), una cubeta cubierta de grava y rodeada de una corona de montañas de caliza blanca. Ciertamente el desnivel sigue siendo importante, pero la progresión es sencilla. Pasamos bajo unas instalaciones de telecabina, junto a la estación del tren cremallera (Zugspitzplatt) y de Schneefernerhaus (una estación de investigación ambiental, la más alta de Alemania, que cuenta con su propia parada de tren cremallera). Tras ello alcanzamos la base de la pared y nos alzamos sobre la espectacular cresta, que se sigue bien, con algunos pasos asegurados por cables, hasta alcanzar la megaestación situada en la antecumbre . El anticlímax no puede ser mayor.






Llegando a la cima. Cresta (izquierda) y cima real (derecha, vista desde la estación)
Finalmente, para alcanzar la cima real nos aguarda una última sorpresa. Una vertical escalera, fácil pero expuesta, que, en seguida, nos deja en lo alto del pináculo donde se alza la cruz dorada cimera (10-12 horas). Ahora si, estamos en el verdadero techo de Alemania.



Estos alemanes están locos. Foto de cima.
En primer lugar, la ruta Höllental es mucho más corta pero igual de dura en términos de desnivel. Sin emabargo, es bastante más difícil y técnica y, con diferencia, la ruta más variada e interesante para alcanzar la cima.
Ruta Höllental.
La ruta se inicia en Hammersbach (ver apartado sobre accesos). A 2.5 kilómetros del inicio encontramos la entrada a Höllentalklam, una garganta similar a la de Reintal. La entrada está abierta las 24 horas. Pero a menos que accedemos antes de las 6 de la mañana deberemos pagar 7 euros (por adulto) para acceder. Seguidamente recorremos dos fáciles kilómetros por el sendero 831 que nos dejan en Höllentalangerhütte (3h desde el inicio). Hasta aquí el ascenso ha sido realtivamente suave.



Höllentalangerhütte.
Tras dejar atrás el refugio nos vamos acercando al fondo del valle. Parece que no hay salida, pero el camino sortea las dificultades por la derecha, ascendiendo con decisión hasta alcanzar la pared. En primer luagr se supera una escalera vertical, «Leiter» y, después, viene una travesía, «Brett«, colgados con el vacío bajo nuestros pies, gracias a una larga serie de clavijas y una línea de vida. Después de estos pasos emocionantes entramos, poco a poco, en un impresionante circo, Höllentalferner, en cuya cabecera reposan los últimos restos de un glaciar.









Algunos momentos en la ascensión por Höllental. A la derecha, el famoso «Brett»
Seguidamente el camino nos lleva por depósitos morrénicos hasta entrar en el glaciar. Aunque se ven algunas grietas, cruzarlo no es difícil. Sin embargo puede requerir el uso de crampones si la nieve está dura a primera hora, aunque suele tener una buena traza. Dicho esto, lo más complicado es salvar la rimaya (randkluft) entre el glaciar y la pared . Es más, las condiciones de la rimaya pueden oscilar entre sencillas a casi impasables. Finalmente, para entrar a la pared, que presenta un ligero extraplomo, es necesario un par de pasos atléticos sobre grapas y estacas metálicas . Una vez superado este paso «crítico» (nivel K3/4-C) se inicia una vertiginosa ferrata que, sin ser difícil, es muy expuesta (K2/3-B/C) y que nos deja al comienzo de la Jubiläumsgrat, a unos metros de la ansiada cima de la Zugspitze.
Esta es la ruta más corta, aunque tampoco está exenta de dificultades y también debe salvar una gran cantidad de desnivel; en este caso en una corta distancia. La ruta acomete la impresionante pared oeste de la montaña partiendo de la estación inferior del Tiroler Zuspitzbahn.
Ruta austríacos.
Comenzamos tomando el camino 822 (Georg Jäger Steig), que parte tras la estación, y que asciende en diagonal para buscar un visible contrafuerte que se desprende de la montaña. Al doblarlo entramos en una amplia canal donde la pendiente se acentúa mucho. En la parte superior el camino efectúa varios giros espectaculares para salir de la canal y bordear por la izquierda un pitón rocoso. Hay que utilizar las manos con frecuencia y encontramos varios tramos asegurados. Una vez bordeado el pitón rocoso el camino gira a la derecha y nos deja en el Wiener-Neustädter Hütte (3 horas desde el inicio).






Wiener-Neustadter-hütte y últimas rampas.
Siguiendo la línea del telecabina sobre nustras cabezas atravesamos en diagonal la inmensa tartera que queda tras el refugio por un camino bien trabajado en la roca suelta hasta alcanzar la base de la pared. En este momento hay que acometer varios pasos expuestos a base de escaleras de grapas bastante verticales. Superado este escollo el camino prosigue en fuerte ascenso, alternando trepadas y pasos de trepada con las trazas del camino hasta salir a la cresta cimera. Sólo resta seguirla hacia la izquierda para alanzar la estación superior de la Zugspitze (6-7 horas desde el inicio).



Ferrata tras Wiener-Neustadter-hütte.
Es, con la ruta Reintal, la más sencilla y la que ofrece un ratio distancia-desnivel más favorable: ni es tan larga como Reintal, ni tan empinada como la ruta por la pared oeste.
Ruta Gatterl.
Situados en Gasthof Ehrwalder Alm (restaurante) ponemos rumbo hacia Leutasch girando a la izquierda en un primer cruce a una decenas de metros del inicio. Seguimos la pista hasta Peskapelle, una pequeña capilla con una buena fuente. En este punto debemos tomar (izquierda) el sendero 815 (Max Klotz Stieg). Segiremos este sendero, pasando Hochfeldern Alm (restaurante y alojamiento) y trasponiendo un pequeño collados (Am Brand, 2116 m.) tras el cual deberemos perder algo de altura hasta alcanzar el Gatterl (2024 m., 3h desde el inicio), la única falla en el murallón sur del macizo.






Entrando a Almenia por el Gatterl.
Atravesamos el collado por una portezuela metálica y entramos en Alemania, dando vista al Zugspitzplatt y a la cima, que está más lejos de lo que parece. Lo que resta es una hora adicional de camino llano por el borde del platt, con unas vistas sobre Reintal que resultarán inolvidables, hasta alcanzar el Knorrhütte (4h). Desde aquí seguimos la ruta Reintal hasta la cima (6-7h).
Si te sobran fuerzas puedes utilizar cualquiera de las vías descritas para el descenso. Para aquellos que no estén dispuestos existen varias posibilidades:
Entre los edificios que componen el megacomplejo de la cima se encuentra Münchner Haus, un refugio en el que puedes pasar la noche.
El refugio no ofrece comidas, ni tiene cocina. Es obligatorio reservar y sus plazas están reservadas exclusivamente para aquellos que van a acometer la Jubiläumsgrat al día siguiente. Se accede al refugio unicamente a partir de las 5.30 pm.
Jubiläumsgrat no es una ruta de ascenso. Ahora bien, es uno de los itinerarios de cresta más hermosos e interesantes de Europa. Relativamente larga, terriblemente estética, y de dificultad moderada aunque muy expuesta. En definitiva, una de las mejores actividades que se pueden realizar en el macizo de Zugspitze. Pero sólo es apta para montañeros con mucha experiencia o acompañados por un guía.
Jubiläumsgrat.
Casi todo el mundo realiza esta ruta en descenso, partiendo desde la cima y terminando en Osterfelderkopf (7k 500d+ 1400 d-) o incluso en Hammersbach (14k 450 d+ 2600 d-). Aun así, hay quién está dispuesto a asceneder por ella. En ese caso se necesita una gran fortaleza física y resistencia para acometerla y, además, una meteorología 100% fiable, ya que la cresta no tiene escapatorias. En este caso se recomienda llevar material para efectuar un rapel de, al menos, 3o metros para bajar con seguridad de la torre Vollskarspitze (nivel K4/5-D). Por lo demás las dificultades rara vez alcanzan grado III.
En resumen, Jubiläumsgrat no es una vía de escalada (no necesita de aseguramiento estático) y tampoco es una vía ferrata, aunque presenta muchos pasos asegurados. Se necesita experiencia y saber moverse en terreno alpino. Si te lo tomas como si fuese una ferrata, asegurandote a cada paso, no llegarás a tiempo. Aunque, en ese caso, existe un vivac con camas y mantas a mitad del recorrido: el Grathütterl.
Cuéntanos lo que necesites sobre el viaje: fechas, nivel de dificultad, alojamiento o cualquier detalle que quieras aclarar. Te leemos aquí mismo.
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