| Localización | Montañas Rila. Al sur de la estación de esquí de Borovets. Samokov. Bulgaria. |
|---|---|
| Punto de partida | Borovets. El inicio de la ruta se encuentra en la parte superior del resort, junto a Hotel Olimp. |
| Dificultad | F/SD. Sendero sin dificultad, aunque es una ruta larga y con un importante desnivel. Algo más dificil si se retorna cresteando por Irichek hasta «la Esfinge». |
| Distancia y desnivel | 24k y 1520 d+ (ida y vuelta) para la ruta clásica desde Borovets. 14.5k y 600 d+ si se opta por tomar el telecabina de Yastrebets |
| Tiempo estimado | 7-8 horas (4 horas desde Yastrebets) |
| Época recomendada | De junio a inicios de septiembre. En invierno el ascenso se ve enormemente facilitado por el telecabina de Yastrebets. |
| Cómo llegar | Se tardan algo menos de dos horas en llegar desde Sofia a Borovets pasando por Samokov. Si vas a alquilar un coche consiedra alquilar con una compañía local como TeamAutoRent. Alternativa mente se puede recurrir a los servicios de Traventuria, que organiza transfers en minibus hasta Borovets y Bansko. Es un servicio cómodo pero mucho más caro que el transporte público. |
| Transporte público | Autobús desde Sofia Yug (Sofía Sur). De Sofía Yug parten frecuentes servicios hasta Samokov, desde donde se enlaza facilmente con el autobús a Borovets. Se puede comprar el billete directamente en Sofía Yug. |
| Alojamiento | Musala: amplia oferta de alojamientos en Borovets. Cerca de la montaña: Ledenoto hut Yastrebets hut. Reservas aquí. Vihren: amplia oferta hotelera en Bansko. Refugios Vihren y Banderica. Reservas aquí. Rila. Alojamiento en el Monasterio de Rila, Refugio de los Lagos de Rila. Reservas aquí. |
| Cartografía | Serie de mapas 1:25000: Central and Eastern Rila, Northwestern Rila, Northern Pirin, Southern Pirin, Vitosha and Berila. Iskartour Ed. Free Mountains Association. Mapa 1:50000. Middle Stara Planina (incluye monte Botev). Ed. Domino. Todos los mapas se pueden adquirir a través de Bulguides. |



Musala, un día de noviembre de 2020.
Sea cual sea la razón que te haya llevado a Bulgaria estoy seguro de que es un país que te va sorprender. No vamos a entrar aquí a detallar la historia de Bulgaria, uno de los estados más antiguos de Europa, con una historia tan rica y compleja que sólo es posible entender por su posición a medio camino entre el mundo eslavo y el centro de Europa. Romanos, tracios, Bizancio, turcos otomanos… todos dejaron su huella. Y en última instancia su inclusión en el Pacto de Varsovia que lo hizo ingresar en la órbita soviética, aunque supo mantener su propia identidad. Baste decir que una de sus ciudades, Plovdiv, es considerada la ciudad más antigua de Europa. Si, por el contrario, has llegado ha Bulgaria persiguiendo montañas, estás de suerte. Porque Bulgaria es, esencialmente, un país montañoso con una diversidad de espacios naturales impresionante. Si viajas a Bulgaria, sería una pena centrarse únicamente en Musala y no aprovechar y sumergirse en la gran diversidad de montañas de este maravilloso país.
El uso del término «Balcanes» suele prestarse a confusión. Usualmente se emplea para referirse a la Península Balcánica que incluye a Bulgaria, a Grecia, Albania y los países de la antigua Yugoslavia salvo Eslovenia. En ese sentido los Alpes Dináricos son también «balcánicos». Sin embargo cuando empleamos el término Montes Balcanes nos referimos a la cordillera que atraviesa Bulgaria de oeste a este y que búlgaros y serbios conocen como «Stara planina» y que culmina en el Pico Botev (2376 m.) No son las únicas montañas de Bulgaria. Al sur de Sofía encontramos un conjunto de pequeños macizos montañosos que no son «los montes Balcanes», pero que si que son balcánicos: Las Montañas Rila, donde se sitúa Musala (2925 m.), el pico más alto de Bulgaria y de los Balcanes. Al sur se sitúan las Montañas Pirin, donde destaca Vihren (2914 m.), la segunda montaña del país y la tercera de los Balcanes. Hacia el oeste, entre el río Maritza y la frontera griega están las Montañas Ródope, más discretas y cubiertas por espesos bosques.






Montañas de los Balcanes: montañas, lagos y bosques en un estado de conservación óptimo.
Junto con las Montañas Pirin, las Monañas Rila son las más intersantes de Bulgaria. Y no sólo porque es el lugar donde se encuentra Musala, el techo del país. Están protegidas bajo el manto del Parque Nacional Rila, el más extenso de Bulgaria. El macizo está dividido en dos por el profundo tajo del valle de Beli Iskar. En la mitad oriental se encuentra Musala, al sur de la estación de esquí de Borovets. Sin embargo, la parte más interesante se encuentra al oeste. No sólo encontramos allí el conjunto de lagos más espectacular del país, los Siete Lagos de Rila (toda la zona está salpicada de lagunas de orige glaciar), también encontramos las cimas más hermosas, como Malyovitsa; y, por supuesto, la joya nacional que es el Monasterio de Rila. El monasterio, sus pinturas, el lugar donde se ecuentra e, incluso, la comunidad monástica que lo habita hacen de Rila el destino más interesante de Bulgaria. Sabed, por cierto, que es posible (con un poco de esfuerzo e interés) pasar la noche en el monasterio.






El impresionante Monasterio de Rila.
Mientras toda Europa estaba aun paralizada por el miedo al contagio y no se podía salir a la calle sin llevar mascarilla, en Bulgaria -en noviembre de 2020- parecían no haberse enterado o actuaban como si la cosa no fuese con ellos. El sospechoso, con mi mascarilla, parecía ser yo. La gente, simplemente vivía tranquila y con total despreocupación. Algo que comprobaría otras veces al tomar algo en un bar. Allí, los «chain smokers» convertían el aire de las terrazas en algo irrespirable. Hacía muchos años que no volvía a casa con el olor a tabaco impregnándolo todo.
A parte de eso, me encantó Sofía, con su aire un tanto decadente, y su encanto entre europeo y oriental. Logré descifrar los secretos de los autobuses búlgaros y llegar a Borovets, donde me alojé en un destartalado hotel en el que parecía ser el único huesped.
Amaneció un día radiante pero terriblemente frío. Desde el refugio Ledenoto hasta la cima todo estaba tapizado de hielo. Pero arriba me recibió un cálido sol que hizo de la larga vuelta una auténtica delicia. La estación meteorológica de la cima, donde esperaba tomar un té, estaba cerrada, eso sí.






Sofía y el Musala, noviembre de 2020.
Con un poco de esfuerzo es posible llegar a cualquier punto de Bulgaria utilizando autobuses. Sólo hace falta tomarse la molestia de conocer cómo se escribe nuestro destino en cirílico y saber dónde se encuentran las principales estaciones de autobús. Si se dispone de coche propio la mayoría de los destinos de montaña importantes se encuenrtran a menos de dos horas de coche de Sofía, salvo Bansko y las Pirin, a algo más de dos horas. Nos centraremos en cómo llegar utilizando el transporte público.
Borovets es la estación decana del esquí búlgaro, y es el punto de inicio para el ascenso al Musala, el techo de Bulgaria. Partiendo desde Sofía se puede llegar a Borovets haciendo escala en Samokov (unos kilómetros al norte de la estación).
Partimos de Sofia Yug (Sofía Sur). Estación algo alejada del centro a la que llegamos en metro (línea 1 roja y línea 4 amarilla; estación Joliot Curie). DeSofía Yug parten frecuentes servicios hasta Samokov, desde donde se enlaza facilmente con el autobús a Borovets (de hecho, los servicios suelen estar coordinados). Se puede comprar el billete directamente en Sofía Yug. La empresa Traventuria organiza transfers en minibus hasta Borovets y Bansko. Es un servicio cómodo pero mucho más caro.
Si Borovets es la estación decana Bansko es, directamente, la mejor y más conocida estación de esquí del pais. Sus instalaciones son más modernas y las condiciones meterológicas suelen ser más benignas. Sin embargo no se puede esquiar de noche, como sí ocurre en Borovets. Desde Sofía se puede llegar a Bansko directamente en bus desde Sofía Centralna (estación central de autobuses; se pueden adquirir billetes on-line). Aunque hay más servicios desde Sofía Oeste, más conocida como Ovcha Kupel. También se pueden consultar horarios aquí. Una vez en Bansko podemos llegar hasta el refugio de Vihren con un servicio de autobús que funciona en verano, o en taxi fuera de temporada.



Bansko es. además de una estación de esquí, un pueblo próespero, agradable y vivo.
Con toda la razón el Monasterio de Rila es uno de los lugares más famosos y visitados de toda Bulgaria. Por tanto, no debería costar mucho llegar hasta allí. Se presentan varias opciones que se resumen en la página sobre acceso al Monasterio. Hay servicios directos ofertados por la empresa Traventuria. Para llegar en transporte público es necesario viajar desde la Sofía hasta la ciudad de Blagoevgrad. Se puede llegar tanto en autobús como en tren desde la estación Sofía Centralna. Desde allí podemos llegar con facilidad Rila y también a Bansko. Ver los horarios desde Blagoevgrad aquí.
De nuevo, nuestro punto de partida será la ciudad de Blagoevgrad. En este caso deberemos realizar un par de conexiones. Primero desde Blagoevgrad hasta Dupnitsa. Luego de Dupnitsa a Sapareva Banya. Y finalmente un minibus que, en temporada estival, nos lleva hasta el parking algo más allá del refugio Pionerska. Aquí podemos empezar a caminar hasta el Refugio de los Lagos de Rila. O, si lo preferimos, subir hasta allí con el telesilla de los lagos de Rila (funciona de 9 a 16 horas; 30 BGN-15 euros ida y vuelta).



Los Siete lagos de Rila vistos desde la cresta entre Otovitsa y Razdela. En primer plano el Lago Ojo y, a la derecha, el Pico de los Lagos y su mirardor.
No se necesita permiso alguno para acceder a Musala, ni a ninguna otra montaña en Bulgaria.
Ruta clásica a Musala desde Borovets. El regreso es por la misma ruta pero se ha incluido la vuelta por Pequeño Musala e Irichek.
La ruta hacia el Musala se inicia en la parte superior de Borovets, en una amplia zona de aparcamiento que hay pasada la desviación hacia el Hotel Olimp. Está convenientemente marcada con carteles indicadores y marcas de pintura roja y blanca, aunque ocasionalmente nos encontraremos con flechas y marcas que combinan los tres colores de la bandera bílgara, Los 8.5 kilómetros iniciales transcurren monótonamente bajo una densa cubierta arbórea alternando caminos y secciones de pista.






Inicio del camino hacia el Musala.
Al llegar al Refugio Musala, la vista se abre. Nos encontramos ahora en una amplia cuenca lacustre sobre la que se levanta el Musala y su séquito de cumbres acompañantes. Dejámos atrás el fantasmagórico complejo del Refugio y Hotel Musala y seguimos ascendiendo hasta alcanzar el Lago Aleko. Posteriormente ascendemos hasta un umbral que da paso a la cubeta glaciar en la que descansa el Lago Ledenoto, con el curioso Refugio Ledenoto, en forma de pirámide azul. El refugio es pequeño pero muy acogedor y puede servir como lugar de descanso para contemplar un buen amanecer desde la cima. Lo que resta hasta la cima es un duro zig-zag, pero sin complicaciones (atención con hielo o nieve dura), que nos deja en la misma cima. Un gran vértice geodésico y un gran edificio que alberga una etación meteorológica adornan la soberbia cima.












Refugios de Musala y Ledeneto (arriba) y detalles desde la cima de Musala (abajo)
Se puede hacer un recorrido más intersante si para volver recorremos todo el cresterío que rodea el Lago Ledenoto, sin más que afrontar alguna trepada simple y sencilla, ya que el terreno es más abrupto que la vía normal. Continuaremos por la cresta, pasando por las cimas del Pequeño Musala e Irechek al tiempo que las difucultades van menguando. A la altura de un pitón de roca oscura muy característico, conocido como «La Esfinge» deberemos retornar al interior de la cubeta lacustre de Musala gracias a un camino que, por terreno algo descompuesto, nos deposita finalmente junto al Refugio de Musala y la ruta normal.






Vistas del Musala en la travesía hacia Irechek.
La alternativa fácil para evitar la larga caminata hasta la cima del Musala, y ahorrarse una buena cantidad de desnivel, es tomar el telecabina de Yastrebets. En la cima nos esperan varios establecimientos. El más fiable es el Refugio-Restaurante de Yastrebets. La ruta nos lleva en todo momento por una amplia pista que pasa por debajo de los cinco arrastres de nombre «Markudjik» y varias pistas de esquí, antes de desembocar en el Refugio del Musala.
Ascenso y cresta Koncheto hasta Banski suhodol.
Es sin duda, la ruta más hermosa de las Montañas Pirin; y para muchos la ruta de montaña más bonita de toda Bulgaria. Sea o no una exageración, lo cierto es que contemplar la piramide marmórea del Vihren, especialmente al amanecer, es algo increible. Y si Vihren de por sí ya merece la pena, complementar su ascenso con la estética cresta de Koncheto lo convierten en una ruta de primera categoría a la altura de las mejores rutas de montaña de Europa. Y todo comprimido en menos de doce kilómetros.



La impresionante vista de Koncheto y Vihren detrás.
La cima se alcanza en menos de cuatro kilómetros así que es empinada desde el principio. Siguiendo marcas rojas y blancas entre arbustos y pinos enanos se alcanza un cruce señalizado al poco de empezar, justo donde la ruta cruza un pequeño cauce. Pasamos por una pequeña cruz de madera, desde donde ya divisamos la imponente cima, y seguimos en fuerte ascenso hasta llegar a un amplio collado en la misma base de la pirámide del Vihren. Se llega a la cima sin más dificultad que el desnivel a salvar.
descenso hacia el collado Premkata requiere atención, es muy empinado y el terrano está bastante descompuesto. Sin ser dificil, el descenso está equipado con una cadena. Ganamos la cima de Kutelo e iniciamos la cresta Koncheto. Ésta es doblemente atractiva: primero, porque es super estética, y segundo porque las vistas hacia el Vihren son sublimes. La cresta es algo expuesta pero está perfectamente protegida por estacas y cables. Quizá demasiado, para mi gusto. La vuelta la hacemos por la cara norte de la montaña, contemplando los restos del pequeño glaciar, Snezhnika, que no ha mucho existía aquí.












Vihren, sobran las palabras.
Travesía entre el Monasterio de Rila y los Siete Lagos.
Muchas personas intentan visitar, en el día, los lagos de Rila y el monasterio más famoso del país. La experiencia se convierte en una batalla contra el tiempo. Los buenos caminantes pueden hacerlo sin someterse a tanto estrés completando una de las travesías más intersantes del país. La experincia será perfecta si conseguimos dormir la noche anterior en el Monasterio.






Desde el Monasterio se observa el Pico Dodov, son casi 1500 metros de desnivel hasta allí.
De los 1700 metros de desnivel de esta ruta, casi 1500 se ganan en los durísmos primeros seis kilómetros hasta alcanzar el Pico Dodov desde el Monasterio, siguiendo las marcas azules de la ruta Dalgia Rid. Es importante resaltar que se debe evitar este ascenso en invierno debido al notable riesgo de avalanchas.












Entre el Monasterio de Rila y lel Pico Dodov, camino de los Siete Lagos.
Desde el Pico Dodov el camino es una delicia de pastos alpinos y vistas que se pierden en todas direcciones antes de alcanzar el collado Razdela (kilómetro 10). Conviene no descender en ese momento, sino continuar hasta el pico Otovitsa y poder contemplar los Siete Lagos desde las alturas. Llegamos al Refugio de Los Siete Lagos (sólo sirve comidas bajo petición previa), que no hay que confundir con el siguiente, el Refugio de los Lagos de Rila, mucho mayor y usualmente abarrotado de gente. Desde allí podemos optar por descender en telesilla e iniciar el retorno hacia Sapareva Banya.






Pico Dodov y Lagos de Rila
Travesía por Vitosha dede las afueras de Sofía.
Al sur de la ciudad de Sofía se levanta Vitosha. Una montaña enorme y de relieves alomados, plagada de refugios, senderos y secretos. Pocas capitales poseen un terreno de juegos tan fabuloso en sus mismas puertas. Y es que puedes salir de la misma periferia de la ciudad y ascender caminando o corriendo hasta los 2290 metros en la cima de Cherni vrah
La ruta que proponemos parte de la iglesia ortodoxa medieval de Boyana, pasa por la cascada de Boyana y llega hasta el refugio Aleko. Asciende hasta la cima de Cherni vrah, con su estación meteorológica y restaurante; y vuelve a descender hasta Aleko. En Aleko podemos tomar el autobús 66 de vuelta a la estación de metro de Vitosha, o continuar descendiendo hasta la misma base de la montaña junto al restaurante Vodenitzata, un clásico.






Vitosha y Sofia dede el aire. A la dercha, Cherni vrah, en la cima de Vitosha.
La mejor ruta hacia la cima del Pico Botev
En un artículo sobre las montañas de Bulgaria no podíamos dejar de lado el gran Botev (2376 m.), que es el pico más alto de los Montes Balcanes-Stara planina. Tiene una posición central en Bulgaria, más o menos a medio camino entre el Pico Kom, en el oeste, y el cabo Emine, sobre el mar Negro. Por otro lado, también se levanta a medio camino entre la cuenca del Danubio (al norte) y la del Maritza al sur. Es decir, que disfruta de unas vistas inmejorables. Su cima está afeada por una estación meteorológica y una torre de telecomunicaciones, pero merece la pena cada metro de camino para llegar hasta allí. De las múltiples posibilidades para alcanzar su cima quizá la más interesante sea la que parte del barrio de Panitsite (Kalofer) pasando por el Refugio Ray, por la casacada más alta de Bulgaria y por el mítico «camino de Tarzán», con tramos de trepada defendidos por cables.



La cima del Pico Botev.
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