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LOCALIZACIÓN |
Parque Nacional Jotunheimen, en el centro oeste del país |
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PUNTO DE PARTIDA |
Spiterstulen o Juvashytta. Ambos puntos se corresponden con dos refugios que pueden ser alcanzados en coche particular o en autobús. |
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DIFICULTAD |
F. El ascenso por Spiterstulen no tiene ninguna dificultad técnica salvo las derivadas del esfuerzo físico. Desde Juvashytta se debe atravesar un glaciar que, aunque tiene pocas grietas, no se debe menospreciar. |
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TIEMPO ESTIMADO |
Entre 7 y 9 horas desde Spiterstulen. Entre 5 y 7 horas desde Juvashytta. Tiempo intermedio entre esos dos para la travesía Juvashytta-Spterstulen. |
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ÉPOCA RECOMENDADA |
De finales de Junio a inicios de Septiembre para accesos a pie. Se debe tener en cuenta la probable presencia de nieve en Junio y a finales de temporada. En invierno y primavera son posibles los ascensos con esquíes, aunque el refugio de la cima permanecerá cerrado. |
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CÓMO LLEGAR |
Los refugios se acceden desde la pequeña ciudad de Lom. Hasta allí podemos llegar por carretera desde Oslo por la E6 hasta Otta, pasando por Lillehammer, y desde allí por la 15 hasta Lom. |
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TRANSPORTE PÚBLICO |
Frecuentes autobuses entre Oslo y Lom (consultar www.vy.no). Los autobuses hacia los refugios sólo funcionan en verano y están gestionados por Innlandstrafik. Pueden consultarse horarios y fechas de funcionamiento en https://innlandstrafikk.no/reise/sesongruter/fjellruter/ |
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ALOJAMIENTO |
Los refugios de Juvashytta (https://juvasshytta.no/en/) y Spiterstulen (https://spiterstulen.no/en/) son las mejores opciones de alojamiento en la zona. Téngase en cuenta que son refugios caros: media pensión más picnic entre 120 y 140 euros (verano 2025) |
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CARTOGRAFÍA |
Jotunheimen 1:50000. Ed. Calazo Ute Koninx. Hiking in Norway-South. Ed. Cicerone |
Noruega es un país de superlativos, considerado por muchos como uno de los más hermosos del mundo y de los mejores para realizar actividades en la naturaleza. Gracias a su recortada costa de fiordos, Noruega es el segundo país con más kilómetros de costa del mundo, después de Canadá. En su costa está el segundo fiordo más largo del mundo, el grandioso Sognefjord. También encontramos en Noruega la mayor masa glaciar continental de Europa y, por supuesto, la montaña más alta del norte de Europa y de toda la península escandinava. Esa montaña es Galdhøppigen, el objeto de este artículo.



Vista del glaciar Styggebreen y la cima de Galdhøppigen. Foto: refugio Juvashytta.
Galdhøppigen se encuentra en el Parque Nacional Jotunheimen, que concentra las mayores alturas del país y es un auténtico nudo de montañas y glaciares. Estas montañas inspiraron a Ibsen y a Grieg para componer sus obras y hoy son uno de los destinos montañeros principales del país. Eso es así gracias a la fantástica red de refugios que la Asociación Noruega de Turismo de Montaña (DNT) mantiene en la zona, a la que se unen algunos de carácter privado.
La mejor base para explorar el Parque Nacional es Lom. Allí podemos llegar fácilmente desde Oslo en menos de tres horas por las excelentes carreteras noruegas, o llegar en transporte público.
Lom es fácilmente accesible en transporte público. Gracias a la aplicación noruega de transporte público www.vy.no podemos encontrar múltiples opciones para llegar. Las mejores son el autobús entre Oslo bussterminal y Lom sentrum VY146 (Maloy). Estos parten dos veces al día: a las 10.30 (llega a las 16.35) y a las 22.34 (llega a las 3.51). Para llegar a Galdhøppigen tendremos que hacer uso de los servicios de autobús de montaña, que sólo funcionan en verano (mediados de junio a mediados de agosto). Se puede consultar los horarios en https://innlandstrafikk.no/reise/sesongruter/fjellruter/. Hay que seleccionar los horarios de los autobuses números 201 (para Spiterstulen) o 202 (para Juvashytta). Otros autobuses útiles son los 203 (hacia el refugio Leirvassbu), 204 (hacia refugio Gjendesheim y el lago Gjende).
La ruta 200 realiza el servicio entre Lom y Sogndal. Puede servir para acceder a Jotunheimen y Galdhøppigen desde el oeste, pero tiene varias ventajas adicionales. Nos permite acceder a los refugios de Krossbu, Sognefjellshytta y Turtagrø a través de un magnífico decorado de páramos, lagos, glaciares y, después, fiordos. La ruta, recorrida por la carretera 55 es una de las más impresionantes de todo el país.



Sognefjellet road. Foto de Jotunheimen.com
No existen restricciones de acceso para ascender a Galdhøppigen.
Para ascender a Galdhøppigen podemos partir desde Spiterstulen (ruta más larga, con más desnivel, pero sin ningún tipo de dificultad técnica) o desde Juvashytta (más corta, con menos elevación, pero que cruza el glaciar Styggebrean). La elección entre una u otra dependerá de nuestra capacidad para cruzar el glaciar con seguridad. Con la experiencia adecuada y yendo acompañado la travesía glaciar no ofrece dificultades reseñables pero, aunque pocas, hay grietas ocultas. Si se carece de esa experiencia o se va sólo es recomendable apuntarse a una de las (multitudinarias) salidas hacia la cima que organiza diariamente el refugio Juvashytta durante su periodo de apertura (entre finales de mayo y mediados de septiembre). Más información y reservas en https://juvasshytta.no/en/Galdhøppigen
Travesía del Galdhøppigen partiendo de Juvashytta y finalizando en Spiterstulen (hacer click en la imagen para más detalle).
Como ya hemos comentado, con la debida experiencia y acompañdos, o con los guías de Juvashytta, es posible ascender desde este refugio. Dejando aparte los pormenores del cruce del glaciar, es la ruta más sencilla y con menos desnivel. Asciende a la cima de Galdhøppigen en 5.5 kilómetros salvando únicamente 630 metros de desnivel, pues Juvashytta se encuentra a 1850 metros de altitud. La ruta presenta tres secciones claramente diferenciadas.
La primera (unos tres kilómetros y 200 metros de desnivel) es la más sencilla y consiste en atravesar una rampa rocosa que se eleva poco a poco por un buen camino cubierto de bloques redondeados. Esta sección termina a los pies de glaciar y emplearemos aproximadamente unos 40 minutos (aproximadamente una hora si vamos con el gran grupo de los guías del refugio).






Montañeros de todas las edades preparados para el ascenso a Galdhøppigen, y refugio Juvashytta. La ruta es muy popular.
Nos encordamos y acometemos la travesía del glaciar, la segunda de las etapas. Son escasamente un kilómetro y medio con 150 metros de ascenso. Es un ascenso suave y el glaciar ofrece un aspecto manso e inofensivo. No lo es. El peligro de grietas ocultas es real y no debe subestimarse. Atravesar el glaciar en solitario está totalmente desaconsejado. Tardaremos aproximadamente una hora en cruzar el glaciar, incluido el tiempo para encordarnos. En su parte más elevada la pendiente del glaciar se acentúa y puede aparecer hielo vivo, siendo necesario el uso de crampones. El glaciar termina en la base de un espolón rocoso en la que aprovecharemos para desencordarnos.
La tercera etapa recorre el lomo rocoso de la cresta nordeste de Galdhøppigen. Es la etapa más dura pero sin grandes dificultades. Se sigue una traza de camino que ocasionalmente salva algún escaló rocoso y se acerca a la rampa nevada del glaciar. Cuando la pendiente cede llegamos al refugio situado en la cima (cafés, te, snacks y recuerdos). A su derecha, el vértice geodésico de la montaña más alta de Escandinavia. Emplearemos hora y hora y media en esta última etapa, para un total de 3h-3h 30’ desde Juvashytta. Podemos regresar por el mismo itinerario o completar la travesía de la montaña si hemos tenido en cuenta el horario del autobús de regreso desde Spiterstulen.






Llegando a la cima de Galdhøppigen, y ascenso por el glaciar.
Supone la ruta normal si no se quiere transitar por el glaciar. Es una ruta sin complicaciones técnicas, pero puede resultar extenuante y algo monótona. Resulta sólo ligeramente más larga, unos seis kilómetros y medio, pero el desnivel a salvar es considerablemente mayor: unos 1450 metros de desnivel. Partimos desde la parte baja del complejo de edificios de Spiterstulen, donde un camino nos lleva a cruzar el río Visa. Giramos a la derecha después del puente, pasando junto a la zona de acampada y empezamos a ascender en zig-zag entre abundante vegetación arbustiva. El camino es bueno, bien marcado y mantenido en estos primeros metros.



El refugio Spiterstulen es un complejo de antiguas cabañas pastoriles.
Hacia los 1300 metros de altitud (40’) el camino gira bruscamente hacia el sur y se vuelve considerablemente más pedregoso. Al poco vuelve a girar, hacia el oeste, acometiendo una ladera muy pedregosa y de fuerte desnivel. El camino se reduce a una trocha difusa entre rocas. Afortunadamente se encuentra perfectamente marcado con las “T” rojas de la DNT. La pendiente cede hacia los 1800 metros (1h 40’-2h), alcanzando el desagüe de un pequeño arroyo glaciar, nuestra última oportunidad de aprovisionarnos antes de la cima. El arroyo se pierde en el caos de rocas de un amplio plató rocoso, todo lo que queda del glaciar que, no ha mucho, alcanzaba este lugar. Seguimos el marcaje hasta el arranque de la gran cresta oriental de la montaña.






Primeros pasos hacia Galdhøppigen desde Spiterstulen. Visadalen y el caos rocoso tras el remontar lo más duro de la subida.
Hacia los 2050 metros de desnivel (2h 50’- 3h) se debe tener cuidado con nieve dura o hielo por riesgo de caída, hacia la deracha, sobre el glaciar Styggebrean. En condiciones secas únicamente hay que remontar el caos rocoso por la trocha marcada. Antes de alcanzar la cima se rebasan dos cotas secundarias que es posible evitar: Svellnose, hacia los 2250 metros (3h 20’- 3h 40’), y Keilhaus topp (3h 50’-4h 10’), con amplias vistas hacia el glaciar Svellnose hacia el sur, en torno a los 2345 metros. Lo que resta es remontar una amplia loma rocosa, usualmente con algún nevero tardío, antes de llegar al refugio cimero (4h 30’-5h). La cima está rodeada por glaciares por todos los flancos, aunque la ruta no requiere pisarlos en ningún momento salvo, puntualmente y sin ningún problema, el Piggbreen, una de las cabeceras del gran glaciar Styggbreen, antes de alcanzar la cima.






Galdhøppigen, camino de la cima desde Spiterstulen.
Noruega es un auténtico parque de atracciones para senderistas y montañeros en general. Esto es especialmente cierto en Jotunheimen, el parque nacional que aglutina las 20 montañas más altas de Noruega. El parque es un vasto nudo de montañas punteado de glaciares y lagos y disecado por profundos valles glaciares. La extensa red de refugios en el paruqe hace que las posibilidades para imaginar rutas y ascensiones, tanto en invierno como en verano, sean infinitas. Veamos, a continuación, algunas de ellas.
Aunque se ha popularizado mucho, tanto que podríamos decir que se trata de la ruta más famosa de Noruega con permiso de la que asciende al púlpito-Preikestolen, es una ruta impresionante e imprescindible. Si disfrutamos, eso sí, de un día de tiempo estable y con adecuada visibilidad.
Bessegen es el nombre de una pequeña arista que separa la cuenca del Bessvatnet, un lago colgado en su propio valle lateral, y del Gjende; otro lago mucho más extenso que se aloja en el fondo de un gran valle, unos quinientos metros más abajo. El contraste entre ambos lagos es enorme: Bessvatnet luce un color azul profundo pues sus aportes son puramente fluviales. Por el contrario Gjende presenta un brillante color azul turquesa debido a la gran cantidad de sedimentos que acarrea el glaciar Memurubreen y que son llevados hasta el lago por el río Muru. Si el día acompaña, esa visión será inolvidable y, a buen seguro, uno de los grandes momentos que depararán las montañas noruegas.



Cresta de Bessegen, con Bessvatnet a la derecha (azul oscuro) y Gjende a la izquierda, de brillabte color turquesa y, aunque no lo parezca, 500 metros más abajo. Foto de Jotunheimen.com
Hay varias opciones para recorrer la cresta. Lo más lógico es acceder al refugio Gjendesheim desde Lom con el autobús número 204 (consultar https://innlandstrafikk.no/reise/sesongruter/fjellruter/) Se puede recorrer la cresta en ambos sentidos pero es preferible hacerlo en ascenso, es decir, en sentido oeste-este. Para ello deberemos tomar el ferry que parte del embarcadero de Gjiendesheim y que recorre el lago Gjende hasta el refugio Gjendebu, realizando una parada en el embarcadero del refugio Memurubu. Es en Memurubu donde comienza nuestra ruta. Hay cuatro salidas diarias del ferry (consultar horarios y precios en https://gjende.no/en/)
El camino parte junto al refugio Memurubu (800 metros snm) y se dirige, muy bien marcado y pisado, hacia el norte. La pendiente es muy fuerte al principio, hasta alcanzar la cota 1300 y el desvío marcado hacia el refugio Glitterheim (1h-1h 20’). A partir de ese momento el camino se convierte en una sucesión de pequeños ascensos y descensos. A los 5 quilómetros del comienzo daremos vista al lago Bessvatnet y la mítica cresta (2h-2h 20’) Un pronunciado descenso nos dejará en la orilla del lago y en el arranque del tramo de cresta. La tranquila contemplación del lago, sabiendo que el lago Gjiende yace 500 metros más abajo hacia el otro lado es increíble.
Los carteles advirtiendo de la dificultad de la ruta pueden imponer un poco, pero lo cierto es que la ruta es menos expuesta de lo que parece (rara vez te asomas hacia el vacío). Lo que si es cierto es que se tendrán que usar las manos ocasionalmente en su tramo medio. Nada extraordinario para cualquier persona habituada a marchar por la montaña. Pero menos delicado si se realiza en ascenso.



Bessegen un día de niebla.
Las marcas de la DNT nos guían en nuestro ascenso sin pérdida posible por los bloques de la cresta, ganando altitud de manera constante y teniendo que usar ocasionalmente las manos. La cresta en sí misma termina hacia los 1638 metros de altitud. Desde ese punto y si volvemos la vista tendremos una visión inolvidable de la cresta y ambos lagos. Acabada la cresta el sendero prosigue su ascenso, perdiendo en inclinación hasta alcanzar la cota de Veslfjellet (1743 metros) marcada por un gran cairn. Merece la pena tomar una pequeña trocha hacia el sur de dicha cota para disfrutar de unas vistas tremendas sobre el lago Gjende. Desde Veslfjellet nuestra ruta prosigue por un camino excelente, deja a la izquierda un nuevo desvío hacia Glitterheimy prosigue su descenso; primero de manera suave y, a partir de los 1450 metros, de manera más decidida. Poco después tendremos que hacer uso de una cadena para salvar un empinado y resbaladizo escalón. Después sigue descendiendo, muy trillado aquí y siempre con buenas vistas del lago a nuestra derecha. Se alcanza finalmente la carretera, que cruzamos y alcanzamos el refugio Gjendesheim, lógicamente muy frecuentado debido a la fama de esta ruta. Si se tiene pensado pasar aquí la noche conviene reservar con antelación.






Dos perpspectivas del lago Gjiende descendiendo de Bessegen.
En el extremo occidental del parque encontramos el macizo de Hurrungane, con todo el mérito de ser el templo del alpinismo noruego. Aquí encontramos a Store Skagastolstind, más conocida simplemente como Storen, la tarcera montaña más alta de Noruega y de las más difíciles. Al norte del macizo de Hurrungane y a modo de fantástico mirador se levanta Fannaraki. Cumbre que supera escasamente los 2000 metros y en cuya cima encontramos el refugio del mismo nombre, el más elevado de toda Noruega, antiguo observatorio meteorológico. Proponemos aquí una ruta circular partiendo del refugio-hotel de Turtagrø. Dicho refugio ha sido desde siempre lugar de cita de alpinistas y eso se nota en el ambiente y en su fantástica biblioteca llena de títulos dedicados al alpinismo y la exploración. Hoy en día el refugio se ha transformado en un hotel bastante caro; pero es posible alojarse a precio de refugio en el edificio original, el conocido chalet suizo.






Fannaraki y el macizo de Hurrungane, accesibles desde el refugio de Turtagro.
Proponemos una ruta circular que recorre el flanco sur de la montaña, asciende por el este y desciende por el empinado lomo oeste.






Hurrungane y Fannarahytta.
Desde la cima las vistas hacia el norte son asombrosas, con el glaciar Fannarakenbreen a nuestros pies. Hacia el sur, la vista se cierra con la tremenda muralla de Hurrungane y sus glaciares colgados. Hacia el oeste la vastedad glaciar del Jostedalsbreen, la mayor masa glaciar continental de Europa. Y hacia el sur se adivina Skjolden y la hermosura de Lustrafjorden, uno de los brazos del gran fiordo Sognefjorden.
Tras un café y un aperitivo en el coqueto refugio nos espera el descenso por el lomo occidental de Fannaraki. Es un descenso largo, muy empinado y con abundante roca suelta que requiere atención. El descenso nos deja en el cruce junto a la cabaña Ekrahytta. Desde allí se retorna al inicio siguiendo el mismo itinerario que para la ida.
La mejor manera de conocer el parque nacional y empaparse del ambiente de los refugios y de la magia de las montañas noruegas es esta ruta circular que puede hacerse en cuatro o cinco días de tranquilo caminar.
Etapa que remonta gran parte del hermoso valle del Visa. Un paisaje genuinamente nórdico. Pasado el desvío hacia el refugio Gjendebu se debe vadear el río Visa. No suele ofrecer problemas en verano pero puede ser problemático en otro momento o después de lluvias fuertes. El rotundo perfil de Kyrkja, una cima piramidal cercana al refugio Leirvassbu, dominará nuestro horizonte durante gran parte de esta etapa. Tras el vadeo se inicia un corto pero empinado ascenso hasta un amplio collado con varios lagos. Transitar por su orilla pedregosa es algo incómodo. Dejando atrás los lagos un buen camino nos deja en el refugio Leirvassbu, que ofrece una cálida acogida en sus preciosas instalaciones.






Camino de Leirvassbu desde Spiterstulen. Visadalen, con Kyrkja al fondo, y vadeo del río Visa.
Etapa que se hace más dura de lo que sus números parecen indicar. El largo flanqueo del Langvatnet se hace largo y es incómodo. Además es más que probable (si no hemos madrugado) que tengamos que vadear el río que drena el valle Urdadalen y que desemboca en Langvatnet. Dejando atrás este gran lago quedan atrás las dificultades y todo lo que resta es un largo y placentero descenso a lo largo del Storadalen hasta la cabecera del gran lago Gjende y el refugio Gjendebu, el más antigio de todo el parque.






Refugio Leirvassbu.
Etapa durísima que, afortunadamente, podemos acortar en parte o totalmente, recurriendo al ferry de Gjende. Recomendamos realizar en ferry el tramo entre Gjendebu y Memurubu y así poder disfrutar plenamente de la emoción de la cresta Bessegen en la segunda parte de la etapa.






Refugio Gjendebu y el cálido ambiente de los refugios noruegos.
Etapa de transición pero, como siempre, por un magnífico paisaje nórdico entre dos hitos: la cresta Bessegen y el ascenso a Glittertind. Etapa larga pero sin dificcultades técnicas reseñables.
En esta etapa tendremos la oportunidad de ascender a la segunda montaña más alta de Noruega. Aunque el esfuerzo requerido es menor no lo es la recompensa que obtendremos llegando a su cima, pues la visión de la cima de Glittertind con sus cornisas es realmente inolvidable. Si no deseamos ascender a la cima podremos tomar el camino que sigue el Veodalen y que realiza la travesía entre ambos refugios sin pasar por la cima y reduciendo el desnivel positivo a 300d+.



La airosa cumbre de Glittertind. Foto: visitjotunheim.com
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