| LOCALIZACIÓN | Para acceder al Rysy partimos de Zakopane, Polonia, Parque Nacional de los Tatras |
| PUNTO DE PARTIDA | Morskie oko,para acceder desde Polonia. Strbské pleso o Popradské pleso para acceder desde la vertiente eslovaca. |
| DIFICULTAD | F. Algunas trepadas aseguradas con cadenas y pasos expuestos o aéreos pero sin dificutad. |
| DISTANCIA Y DESNIVEL | 9.5 km y 1080 m. d+/- desde Morskie oko. 11.5 km y 990 m. d+/- desde Popradské pleso (Eslovaquia) |
| TIEMPO ESTIMADO | Entre 5 y 7 horas para el itinerario de ida y vuelta desde Morskie oko. Algo menos, y menos difícil desde Eslovaquia. |
| ÉPOCA RECOMENDADA | De finales de Junio a inicios de Octubre. Se debe tener en cuenta la probable presencia de nieve desde finales de Septiembre. Ascensión invernal posible, preferiblemente desde Eslovaquia. |
| CÓMO LLEGAR | Desde Cracovia se alcanza Zakopane en poco más de 2h-2h 30’. Desde Zakopane se conduce por la carretera 960 hasta la frontera eslovaca en Lysa polana; sin cruzar la frontera se ascienede por la pista a Morskie oko un kilómetro más hasta el parking de pago de Palenica Bialczanska. |
| TRANSPORTE PÚBLICO | Frecuentes autobuses todo el día entre las 6 y las 22 horas (consultar https://majerbus.pl/en/ y https://www.flixbus.es/). También se puede llegar en tren (https://www.flixbus.es/) pero el número de servicios al día es menor. Un autobús eléctrico permite viajar de Zakopane hasta Wlosienica, a 1.5k de Morskie oko (4 autobues diarios de 7.30 a 13.30; https://tpn.gov.pl/e-busy-do-morskiego-oka). Los billetes de vuelta se compran por separado (siempre online) e incluyen la tasa de acceso al Parque Nacional. |
| ALOJAMIENTO | La mejor base para explorar el Rysy y su entorno es el gran refugio Morskie oko (https://schroniskomorskieoko.pl/en). Dada la popularidad del pico hay que reservar con mucha antelación. En caso de no encontrar plaza casi siempre suele encontrarse en el agradable refugio Roztoka, 6 kilómetros pista abajo (https://schroniskoroztoka.pl/). En Eslovaquia el alojamiento más conveniente es en Popradské pleso hotel (https://popradskepleso.pekyho.sk/) o las múltiples opciones de hotel que ofrece Strbské pleso. |
| CARTOGRAFÍA | TATRA PLAN nº2502. Visoké Tatry 1:25000; TATRA PLAN nº2501. The West Tatras 1:25000. Sergi Lara. Altos Tatras y otros parques nacionales de Eslovaquia. Ed. Desnivel |



Una estampa habitual: la cima polaca del Rysy (2499 m. vista desde la cima eslovaca) con numerosos visitantes.
Sobre el mapa, Polonia es una inmensa llanura salpicada de lagos en su tercio norte. Sólo en el sur, junto a las fronteras de la República Checa, Ucrania y, especialmente, Eslovaquia, el suelo polaco se eleva para formar verdaderas montañas. Las mayores elevaciones, los Tatras, forman parte de los Cárpatos y separan a Polonia de Eslovaquia. El punto más alto de los Tatras y, por tanto de Polonia, es Rysy (2499 m.) Es una montaña inmensamente popular tanto entre polacos como eslovacos. Tanto, que podemos decir que es la montaña en la que hemos topado con el mayor número de personas, subiendo o bajando de la cima, en un solo día. Es de todos sabido que uno de sus visitantes más ilustres fue el Papa Juan Pablo II (1920-2005) que gustaba de acudir al refugio Morskie oko, a los pies del Rysy.



Los impresionantes Altos Tatras. Sedlo Vaha, bajo la cima del Rysy en la vertiente eslovaca.
Rysy se encuentra en la cordillera de los Tatras. La mayor parte de la cordillera se encuentra en territorio eslovaco y únicamente una quinta parte, fundamentalmente la vertiente norte al oeste del pico Vysoká, pertenece a Polonia. Esta zona fue declarada como parque nacional (Tatrzanski Park Narodowy), poco despúes de que Eslovaquia hiciera lo mismo al constituir el TANAP (Tatranský Národný Park). El espacio protegido en su conjunto concentra las mayores altitudes de ambos países. Se trata de montañas de un fuerte carácter alpino, a pesar de su relativa baja cota, con potentes crestas y agujas graníticas que se asemejan a muchos sectores del Pirineo central e incluso Alpes. Los Altos Tatras en sí presentan una pequeña extensión. Razón que ha motivado que sea conocida como “la alta montaña más pequeña del mundo”. Pero si es pequeña en extensión, no lo es, ni mucho menos, en interés. Extensos y húmedos bosques boreales de píceas tapizan sus laderas, siendo sustituidos en altitud por un pino enano, bien adaptado a los duros inviernos de los Tatras, el Pinus mugo, exclusivo de los Cárpatos. La mano del hombre se ha dejado sentir en estas montañas, como en muchas otras. Pero en el caso de los Tatras su actuación no ha sido enteramente negativa. La red de refugios que puntean estas montañas y su red de senderos balizados son absolutamente modélicas. Y deberían servir de ejemplo a otros países, incluido el nuestro. Por otro lado los estándares de conservación dentro del parque son elevados, estando estrictamente prohibido el tránsito fuera de los senderos balizados. Para más información sobre el parque y sus regulaciones se puede consultar https://tpn.gov.pl/



Vertiente norte de los Tatras, con el Pequeño Rysy a la izquierda.
Rysy se alza justo en la frontera con Eslovaquia. El punto de partida es la animada ciudad de Zakopane, punto principal de acceso a los Tatras por su vertiente norte. A Zakopane se llega fácilmente desde la hermosa ciudad de Cracovia. Para llegar a los piés del Rysy desde Zakopane primero deberemos acercarnos a Morskie oko, el lago más grande de los Tatras. Junto al lago está el refugio del mismo nombre (https://schroniskomorskieoko.pl/en/). Un lugar de gran tradición montañera pero tan popular que hoy resulta tarea imposible encontrar allí plaza para dormir.



La animada calle principal de Zakopane, puerta de entrada a los Tatras polacos.
Zakopane está bien comunicada con Cracovia mediante autobuses y ferrocarril. El autobús es mucho más flexible dado el elvado número de servicios, con casi dos autobuses por hora entre las 6 y las 22 horas. (Consultar https://majerbus.pl/en/ y https://www.flixbus.es/). El tren es igualmente económico pero el número de servicios al día es menor (consultar horarios en https://polregio.pl/).
Para llegar a Morskie oko hay dos opciones. La primera es el autobús eléctrico que nos lleva directamente hasta allí. En concreto nos deja en Wlosienica, a 1.5 kilómetros del lago. Desde allí hay que caminar. Hay que decir que las personas con discapacidad y sus acompañantes disponen de un autobús de la misma línea que sube directamente hasta el lago y es completamente gratuito. Todos los horarios e información se pueden consultar en https://tpn.gov.pl/e-busy-do-morskiego-oka). Si este e-bus no estuviese disponible tenemos la línea de bus Zakopane-Palenica-Bialczanska (https://tpn.gov.pl/transport-zakopane-palenica-bialczanska). Este autobús nos deja en el gran parking al inicio de la pista de Morskie oko. Desde allí tenemos 8 kilómetros de pista en ascenso (unos 450 metros de desnivel) para alcanzar el refugio. Para los que no deseen caminar hasta allí existen carros tirados por caballos que hacen el trayecto hasta las inmediaciones del lago. El refugio de Morskie oko es magnífico (https://schroniskomorskieoko.pl/en), pero muy popular y frecuentado. Suele costar encontrar plaza. Sólo acepta pagos en metálico pero, sorprendentemente, dispone de un cajero automático situado en la terraza exterior.



Llegando al refugio de Morskie oko.
Si se desciende del Rysy por la vertiente eslovaca y se quiere retornar a Polonia. Se debe descender de Popradske pleso a la estación turística de Strbské pleso. Deberemos coger el tren eléctrico de los Tatras en Strbské pleso y apearnos en la estación de Stary Smokovec (https://www.zssk.sk/en). Ya en Stary Smokovec podemos retornar a Zakopane en autobús en menos de hora y media. Hay dos servicios diarios: a las 9.17 y a las 15.17 (consultar https://kolejemalopolskie.com.pl/en).
No existen restricciones de ningún tipo para acceder al Rysy. Hay que tener en cuenta que la ruta desde la vertiente eslovaca es más sencilla. La ruta normal desde Morskie oko es mucho más demandante y está protegida por cientos de metros de cadenas para asegurar los pasos comprometidos. En verano no es difícil pero en invierno la naturaleza de la ascensión cambia dramáticamente. Nunca debe afrontarse el ascenso al Rysy desde Morskie oko en invierno si no se tiene una sólida experiencia montañera y no se domina el uso de crampones y piolet.
Ruta de ascenso al Rysy desde Morskie oko.
A pesar de ser la montaña más alta de Polonia Rysy no es una montaña que destaque demasiado en la tremenda muralla que cierra el circo que rodea el lago Morskie oko. La mirada se ve atraída inmediatamente hacia los masivos picos Mieguszowiecki y la esbelta aguja Mnich.



Panorámica desde Morskie oko, con el Rysy escondido a la izquierda. Foto de onestepforward.pl
Para empezar deberemos dirigirnos al extremo opuesto del lago siguiendo uno de los sempiternos caminos enlosados de los Tatras (15’) podemos bordear el lago por ambos lados. Una vez al otro extremo el camino enlosado gana en pendiente, pareciendo más una escalera que un camino. Al completar la subida contemplamos otro gran lago: Czarny staw pod Rysami (40’). Ahora sí, no queda otra que rodear el lago por su margen izquierda y comenzar una fuerte ascensión al otro lado que nos va acercando a la base de la pared del circo (1h 20’). Poco a poco vamos bordeando el contrafuerte de Bula pod Rysami, que queda a nuestra izquierda y sobre nuestra cabeza, trepando fuertemente por un canalón (Dlugi piarg) en el que el camino está bastante descompuesto. Al salir del canalón se llega a un enorme bloque (1h 50’) desde el que, si el tiempo lo permite, se tienen unas vistas soberbias sobre los lagos, más abajo. Las vistas son incluso mejores cuando llegamos a la amplia terraza de Bula pod Rysami (2h 10’).



Vista desde Bula pod Rysami: lagos Czarny staw pod Rysami y Morskie oko (detrás). Foto de onestepforward.pl
Desde Bula pod Rysami hasta la cresta del circo se despliega el “perch” un amplio y empinado espolón por el que tenemos que ascender. Aquí la cosa se pone seria. El perch, en realidad, es una trepada continua asegurada con decenas de cadenas para proteger los pasos más expuestos. Resulta muy recomendable llevar casco y un par de guantes, ya que vamos a emplear las manos a fondo. Por lo demás la ruta está perfectamente marcada con señales blancas y rojas y la orientación es fácil, incluso con poca visibilidad. Ya en la cresta giramos a la derecha y seguimos haciendo uso de las cadenas para asegurar algún paso expuesto sobre el abismo hacia el valle e Tazka. Sólo resta una pequeña trepada y estamos en la cima del Rysy polaco (2499 m.)



Haciendo uso de las manos en la parte superior del Rysy. Foto de onestepforward.pl
La cima de Rysy está rematada por varias puntas. La más elevada de todas está enteramente en territorio eslovaco (2504 m.) y merece mucho la pena acercarse a ella, aunque sólo sea por contemplar la cima del Rysy polaco con una multitud asediando su cima.
Para volver podemos emplear el itinerario de ascenso, extremando las precauciones durante el descenso. Pero también podemos retornar por la vía eslovaca, que describimos en el apartado siguiente y es, comparativamente, más tranquila.
La ruta eslovaca es la manera más lógica de alcanzar la cima de esta montaña. En primer lugar, es más cómoda y más fácil, con muchas menos cadenas que negociar. En segundo lugar, la ruta eslovaca se beneficia de un refugio, Chata por Rysami, a 2250 situado justo bajo la cima (como indica su nombre), siendo el refugio situado a mayor altura de los Tatras. Este refugio es un tanto especial porque únicamente es abastecido por porteadores y sólo funciona durante la temporada estival. Y en tercer y último lugar, presenta un acceso cómodo al inicio (Popradské pleso) tanto a pie como con el servicio de transfer del hotel Horský Hotel Popradské pleso. El precio que hay que pagar por estas ventajas es la afluencia masiva de gente. Personas de toda condición: niños, mayores, familias completas… todos acuden en masa a esta montaña inmensamente popular. Si tienes la ocasión de ascender un fin de semana te cruzaras, y compartirás la cima, con muchos centenares de personas. Es una auténtica locura.



Rysy desde el sur. Es más fácil de lo que parece.
La ruta comienza en el hotel-refugio Horský Hotel Popradské pleso. Siguiendo las marcas de color azul que conducen al valle de Hincovo el camino nos lleva por un frondoso y húmedo bosque hasta un cruce de caminos (30’). Aquí la señalización y un panel informativo nos indican que debemos abandonar las marcas azules y adentrarnos en el valle de Zabie. Un fuerte zig-zag nos deja en la cubeta donde descansan los lagos de Zabie (1h 20’).






Cartel indicador al inicio de la ruta y lagos de Zabie
El camino traza una diagonal bastante tendida y luego incrementa la pendiente en apretado zig-zag para ganar una cornisa en la que gira a la izquierda, con algunos pasos asegurados con cadenas y escalones metálicos. En un fin de semana, a buen seguro, te encontrarás aquí con un buen atasco. Superada la cornisa se penetra en un valle lateral de aspecto lunar y poco después alcanzamos Chata por Rysami (2h 30’). Es un buen momento para tomar un respiro y disfrutar del animado ambiente del refugio.






Paso equipado en el ascenso al Rysy. A la derecha, refugio del Rysy.
Por encima del refugio el camino progresa en pendiente fácil hasta el collado Vaha, donde la vista de las caras norte de Vysoka y Ganok, con Gerlachovsky stit (el techo eslovaco) destacándose en la distancia, es sencillamente sobrecogedora. El camino, de suaves pendientes aquí, gira hacia el norte. Antes de alcanzar la cima debemos realizar un flanqueo por la izquierda de un espolón donde el camino se vuelve áspero y rocoso y deberemos utilizar las manos puntualmente. Finalmente alcanzamos un pequeño collado (3h 10’) A nuestra izquierda queda la cima principal (2504 m.), enteramente en territorio eslovaco. Las vistas son insuperables, no menos hacia el Rysy polaco, con una verdadera muchedumbre en la cima pugnando por un selfie. En unos minutos hollamos también la cima polaca (2499 m.) donde el panorama se enriquece con la vista de Morskie oko en el fondo del abismo que se abre ante nosotros.






Camino de la cima del Rysy desde Chata pod Rysami. A la derecha cima polaca del Rysy desde la cima eslovaca
La vertiente polaca de los Tatras no se acaba con el Rysy. Hacia el oeste los Tatras nos ofrecen algunas rutas muy intersantes.
Swinica es una cota de primer orden situada también en la frontera entre Polonia y Eslovaquia. Es un auténtico nudo donde se unen varias crestas y sirve de bisagra geográfica: al oeste de Svinica comienzan los Tatras del Oeste, de relieves mucho más suaves pero igualmente majestuosos. El punto de partida ideal es el refugio Murowaniec (1500 m.) guardian del acceso al valle de Gasiencowa. La ruta sigue inicialmente la señalización azul hasta el collado Zawrat (1h 45’). Justo antes de alcanzar el collado nos encontraremos con un par de pasos equipados con las acostumbradas cadenas de los Tatras. Ya en el collado giramos al oeste en busca de la cima. Para ello nos enfrentaremos a una sucesión de trepadas y cadenas con algunos pasos difíciles.






Swinica visto desde las inmediaciones de Kasprowy wierch (izquierda) y la frontera Polonia-Eslovaquia en la cima de Swinica.
Es IMPORTANTE realizar el recorrido en el sentido indicado, de este a oeste. Está expresamente prohibido realizarlo en sentido contrario. Una vez en la cima de Svinica (2h 45’), con el valle de Gasiencowa a los pies y los Tatras de Oeste perdiéndose en la distancia, iniciamos el descenso. Éste es mucho más fácil, concentrándose las dificultades en salvar el espolón que desciende desde la cima. Una vez al otro lado el paisaje cambia radicalmente y el camino se torna mucho más amable: estamos en los Tatras del Oeste. Se alcanza al poco Kasprowy Wierch (3h 30’) con su observatorio meteorológico en la cima y la fea estación del teleférico (restaurante). Nosotros descendemos hacia el norte por el fácil y cómodo sendero amarillo que nos deja finalmente en el refugio Murowaniec (4h 30’)
La figura de Giewont, con su inmensa cruz metálica no pasa desapercibida desde Zakopane y se ha convertido junto con el famoso monumento con el nombre de la ciudad, en un símbolo de la misma.






Zakopane con la cima de Giewont al fondo. A la derecha, llegando a la cima de Giewont.
Iniciaremos la ruta en el barrio de Kuznice (podemos llegar con el bus urbano) siguiendo las marcas azules que nos llevan hasta el refugio Hala Kondratowa (1h 10’) por un bosque de píceas. Es muy probable que al inicio de la ruta se nos exija pagar una tasa turística del Parque Nacional. Alcanzado el refugio el camino va incrementando su pendiente hasta llegar al collado Kondracka. Allí gira al norte, bordeando el promontorio de Kondracka kopa y dejando a la izquierda un sendero de marcaje rojo que tomaremos a la vuelta. Más adelante la señalización azul se bifurca. Debemos seguir obligatoriamente (indicado) por la derecha, teniendo que utilizar las manos en algún paso con cadenas. Sin más alcanzamos la cima y la gran cruz metálica. Ante nosotros el suelo desaparece en una abismo hacia Dolina Strazyska, hacia el norte; y vemos el extenso Zakopane extenderse más allá. Hacia el sur, el cordal de los montes Cervene está a tiro de piedra. Para la vuelta podemos utilizar el marcaje rojo, que nos lleva primero a Dolina grzybowiecka y más tarde a Dolina Strazyska. Al finalizar el valle (cafetería y refrescos) podemos continuar por el caserío o tomar el autobús hasta el centro de Zakopane
Estando tan cerca y si estás intersado en ascnder a los techos de cada país europeo no puedes irte de los Tatras sin ascender a Gerlachovsky stit, el techo de Eslovaquia. Esta montaña, sin embargo, es bastante más dificil que el Rysy y requiere ir acompañado de un guía de montaña cualificado. Te contamos todo lo que necesitas saber en nuestro artículo dedicado a este pico: (https://feetintheclouds.es/gerlachovsky-stit-techo-de-polonia/)
Esta es, sin duda, una de las más selectas actividades que se pueden realizar en estas montañas. Y no sólo en estas montañas. Rivaliza en categoría, interés y espectacularidad paisajística con las mejores travesías alpinas. La travesía es lo suficientemente interesante como para dedicarle un artículo enteramente dedicado a ella.
Podéis consultar todos los detalles de la travesía en https://feetintheclouds.es/travesia-tatras/.
140 kilómetros y 11000 metros de ascenso de pura montaña. Diferente y alejada de las rutas más trilladas.



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